6. No soy su casera
Cuando Watson cita por primera vez a la «patrona» (en alguna otra traducción se habla de «la dueña de la casa» y en otra de la «casera», quizá la palabra inglesa breakfast contemple tal diversidad de acepciones), todos entendemos que se está refiriendo a la señora Hudson, la fiel ama de llaves que acompañó a la pareja de detectives de una forma abnegada durante toda la vida. Además, fue capaz de soportar las excentricidades de Holmes y los estropicios que le causaba en la sala de estar con los disparos que realizaba contra las paredes para imprimir en ella las letras V. R.,sin contar sus malolientes experimentos de química y otros detalles que lo convertían en el peor de los inquilinos de todo Londres. Es de suponer que cuando alquiló sus habitaciones a Holmes y Watson puede que fuera algo mayor que ellos, quizá una joven viuda de unos cuarenta y pocos años. A lo mejor Watson se podía haber explayado algo más sobre la vida anterior de esta señora tan importante como personaje. ...